PARO PORTUARIO EN VALPARAÍSO: LA DIGNIDAD DE LA CLASE OBRERA

Por Movimiento Dignidad Popular |
El Movimiento Dignidad Popular solidariza con la prolongada y combativa movilización que los trabajadores portuarios de Valparaíso han desarrollado en las últimas semanas.
Los trabajadores han debido enfrentarse a una de las empresas más poderosas de la región: TPS, al intendente Raúl Celis (quien debió renunciar); a la policía uniformada; a civiles armados que han intentado amedrentar e incluso secuestrar a un dirigente sindical; a los medios de comunicación regional, en particular a El Mercurio de Valparaíso y también a ciertos dirigentes sindicales que se han transformado en voceros de los empresarios, traicionando a su propia clase.
Sin embargo, a pesar de todo esto, los trabajadores lograron unir sus fuerzas, movilizándose de manera conjunta diversos sindicatos, como el Sindicato de Estibadores, Sindicato Uniport, Sudem.
Producto de la firmeza de su decisión, los trabajadores lograron que la empresa TCVAL se sentara a negociar y se lograra un acuerdo, algo que no se ha logrado con TPS, y que ha obligado a mantener una movilización activa. De esta manera, el paro continúa en el Terminal 1 del Puerto de Valparaíso, lo que se representa el 70% de la producción.
Ante la intransigencia patronal, la solidaridad de clase no se ha hecho esperar, y es así como el SINTEC (Sindicato Interempresa Nacional de Trabajadores de la Construcción, Montaje Industria y Afines), y la Unión Portuaria del Bio Bío han llegado hasta el muelle de Valparaíso, con ayuda para los trabajadores en paro.
Sin embargo, son 400 familias las que han visto golpeada su economía familiar. Es por ello que la Municipalidad de Valparaíso ha convocado a una jornada de recolección de alimentos no perecibles, la cual se realizará los días 10 y 12 de diciembre, en el Edificio Consistorial.
Los días que vienen son decisivos. En el muelle y en las calles del Barrio Puerto hemos visto cómo se ha desplegado con toda su fuerza el enfrentamiento entre el capital y el trabajo, entre los empresarios y los obreros portuarios. Es una obligación no solo política, sino también moral, desplegar el máximo de esfuerzos en el apoyo de esta movilización.
¡Arriba los que luchan!
¡Solidaridad de clase, activa y combatiente!