Frente a los golpes de CODELCO y la Fiscalía: ¡Defendemos a Jorge Peña!

Por Movimiento Dignidad Popular |

¿POR QUÉ PERSIGUEN A JORGE PEÑA MATURANA?

El presidente del sindicato SITECO (Sindicato Interempresa de la Gran Minería y Ramas) Jorge Peña Maturana, ha sido llamado a enfrentar una audiencia el presente 13 de Septiembre, demandado conjuntamente por la Fiscalía y abogados de CODELCO.

¿Las razones judiciales? Haber encabezado una columna de 200 mineros que se abrió paso a través de la Cordillera de los Andes para llegar desde Barahona a Maitenes con el objetivo decidido de cortar una autopista de la minera estatal CODELCO y así detener los buses de trabajadores que se dirigían hacia las faenas.

La medida audaz de los trabajadores dirigidos por Jorge Peña respondió a las diversas maniobras de evasión que tomaron CODELCO y las empresas contratistas para impedir que el grueso de los mineros pudiesen reunirse en un mismo espacio, y así, dirimir y evaluar colectivamente sus acciones a propósito de la huelga en curso, la cual buscaba hacer presión para mejorar -lo más posible- las condiciones de trabajo y de vida de los subcontratados del cobre en medio de la negociación del Acuerdo Marco 2018.

¿QUÉ HAY DETRÁS DE LA PERSECUCIÓN A JORGE PEÑA MATURANA?

Con frecuencia, los líderes y líderesas de la clase trabajadora y del pueblo organizado, de alguna manera sintetizan o condensan procesos históricos que son comunes a una franja social más amplia. A nuestro juicio, es ese el caso de Jorge Peña, y es por eso que la Fiscalía y CODELCO le persiguen. Es decir, fuera del acto audaz del 2018, se le ataca por razones mucho más profundas.

¿Qué es eso “más profundo” a lo que apuntamos? Concretamente, a que el SITECO, fundando en 1988, ha sido sin ninguna duda una de las vertebras fundamentales en la reorganización de la clase trabajadora y del pueblo chileno en la post-dictadura.

Como se sabe, CODELCO controla cerca del 30% de la producción nacional del metal rojo, mientras el otro 70% está controlado por capitales privados, mayoritariamente de origen extranjero. En ambos casos, la explotación de la fuerza de trabajo se sostiene mayoritariamente a través del subcontrato, donde la dinámica principal es que la empresa “mandante” se sirva de empresas contratistas. Esta modalidad de explotación, a su vez, va increchendo cada vez más.

Las filas de SITECO se engrosaron justamente al calor de las luchas por la dignidad de los trabajadores subcontratados por CODELCO, esfuerzos en los cuales no sólo lograron mejores condiciones de los Acuerdos Marco anuales (donde, a grandes rasgos, se decide buena parte de las condiciones de trabajo que impondrán las empresas contratistas), sino que también fueron protagonistas en la creación de la Confederación de Trabajadores del Cobre (CTC) en 2007, cuestionando la idea misma de la subcontratación y poniendo en la palestra demandas tales como la renacionalización del cobre.

Esa dinámica de lucha de SITECO en buena medida recuperó la tradición histórica de los trabajadores del cobre, tales como la disponibilidad a la movilización desde una perspectiva clasista y patriótica, a la vez que incorporó formas de lucha como la acción directa.

El profundo impacto de estos procesos de lucha dirigidos por SITECO irradió hacia la sociedad en dos sentidos contrapuestos: por una parte, encendió las señales de alarma en el seno de la clase dominante, y por otro, en la regeneración de la clase trabajadora y del pueblo.

Las alarmas fueron claras. En lo más obvio, la pujanza de SITECO por la dignidad de las condiciones de trabajo y de vida de los trabajadores subcontratados del cobre, contenían la posibilidad de el reajuste de las tasas de ganancia de CODELCO y de las empresas contratistas, y con la fundación de la CTC un peligro aún mayor: la posibilidad futura de la imposición de la negociación ramal. En lo menos obvio, el clasismo y el patriotismo propio de SITECO interpelaba también al conjunto de los trabajadores subcontratados del país con respecto a sus condiciones de vida (los cuales hoy son mayoritarios en ciertos sectores, y es un vector ascedente), a la vez que a los trabajadores y al pueblo en general, visibilizando la necesidad de la movilización y la confrontación para el mejoramiento de las condiciones de vida.

En contraposición, ello contribuyó a la apertura de un proceso de politización de mediano plazo en el cual se extendió la militancia político-social de amplias franjas de la clase trabajadora y del pueblo, sin el cual no se entendería ni el “polvorín de movilizaciones de masas” que se abrió ya con claridad el 2011, ni las divisiones de la clase dominante, ni el surgimiento de nuevas fuerzas políticas de alcance nacional.

En síntesis, la organización y la lucha perseverante de la franja social que la figura de Jorge Peña sintetiza o condensa, logró a través de las décadas del 90 y del 2000, por un lado, desmontar el -oportuno- sentido común instalado por las clases dominantes de que se había “terminado la historia”, la lucha de clases y las luchas populares en general, y por otra parte, ser protagonista de la reconstrucción histórica del Movimiento Popular.

¡DEFENDER A JORGE PEÑA ES DEFENDER A LOS TRABAJADORES Y AL PUEBLO!

Por todo lo que hemos dicho, se entiende que la persecución abierta contra Jorge Peña Maturana y lo que él representa no tiene otro objetivo más que impedir la posibilidad y la (re) articulación de la lucha de los trabajadores subcontratados del cobre, de los trabajadores chilenos y del pueblo en general. La persecución que se descarga contra él individualmente, se descarga en realidad contra todo el conjunto del movimiento popular.

Por el fin a la persecución a Jorge Peña Maturana, y por la reconstrucción y el avance del movimiento popular hacia la liberación de la dominación del imperialismo y la oligarquía, como Movimiento Dignidad Popular llamamos a todas las organizaciones políticas y sociales a movilizarse en defensa del líder de SITECO.

¡Por la libertad de Jorge Peña Maturana!
¡Por la dignidad y la felicidad de Chile!

¡A defender y (re) construir el sindicalismo chileno!