FUNDAMENTOS INICIALES

 

“Viva Chile, viva el pueblo, vivan los trabajadores”
Salvador Allende

I. SOMOS

Somos fruto del encuentro generacional entre revolucionarios comunistas que combatieron con total entrega a la dictadura civico-militar y la juventud que posteriormente, de manera creativa, logró abrir espacios de organización y movilización político-social en momentos de total descomposición neoliberal. Nos reconocemos parte integrante y continuadora de una larga trayectoria de luchadores de nuestro país. Recojemos las banderas de Luis Emilio Recabarren, Salvador Allende y Raúl Pellegrin, entre otros y otras. Luchadores que pusieron por delante de sus intereses personales, las necesidades organizativas y políticas del Pueblo Trabajador Chileno.

Nos juntamos al calor de las recientes luchas que han develado la privatización de la democracia y la ascendente precarización de la vida social, expresadas en relevantes alzamientos regionales, nuevas movilizaciones sindicales y masivas luchas juveniles. Buscando contribuir en ellas con la construcción de un proyecto político transformador, de alcance nacional y que persiga la realización del interés histórico de las clases populares.

II. LO QUE ESTAMOS CONSTRUYENDO

Estamos construyendo paulatinamente una organización que se plantea como tarea fundamental de este periodo, la necesaria reconstrucción de los trabajadores y las clases populares como actores políticos protagónicos en Chile, y por lo tanto, entendidos como el principal sector social en donde enraizar nuestro proyecto para la necesaria elaboración e implementación de una estrategia que ponga término al capitalismo neoliberal reinante.

Una organización dispuesta y orientada a preparar con los trabajadores, la juventud popular, los pobladores, los profesionales y ciudadanos honestos, las condiciones necesarias para revertir el actual orden vigente y fortalecer en conjunto la perspectiva de los cambios estructurales que el país necesita. Más allá de las estrategias comunicacionales y las disputas exclusivamente discursivas del sentido común, asumimos como ejes centrales de construcción la inserción y fortalecimiento orgánico de la clase trabajadora en general, es decir, la acumulación de fuerza real y social para desarrollar un proyecto político de transformaciones.

Por tanto, y desde un comienzo, hemos asumido que estamos construyendo un Instrumento Político Organizador. Es decir, buscamos construir una herramienta colectiva que tenga como objetivo central para este periodo el desarrollo y fortalecimiento de las bases sociales estratégicas para la construcción de una fuerza político-social transformadora. No nos proponernos solamente aglutinar a un activo político ya constituido, sino que, por sobre todo, ocupar todo el potencial de nuestra militancia en la tarea de organizar, politizar y movilizar a más sectores del pueblo trabajador.

En dicha perspectiva, buscamos movilizar políticamente los elementos de potencial crítico o transformador permeados en la población; organizar y orientar a distintos sectores populares y de la clase trabajadora que hoy no cuentan con espacios de lucha; contribuir a reducir la dispersión política y orgánica del movimiento popular y la izquierda; constituirnos en una herramienta efectiva para el desarrollo permanente del movimiento de masas, y con ello ir asentando las bases de un proyecto estratégico que aumente las capacidades para la disputa del poder político.

De esto podemos desprender, además, que buscamos ir construyendo progresivamente un Movimiento Político con alcance de masas, con militancia y cuadros reconocidos a nivel social, y con arraigada expresión sindical, territorial y juvenil. Así ha de ser un cuerpo real de fuerza orgánica y no sólo una estructura militante autorreferente para propósitos de corto alcance.

III. NUESTRO PERFIL

  • Una Organización Revolucionaria y por tanto, anti-neoliberal y anticapitalista en sus aspiraciones, objetivos y mecanismos para promover y construir un nuevo modelo social donde el derecho a un trabajo justo y digno implique el derecho a vivir con seguridad y en igualdad de oportunidades. Donde la educación, la salud y la vivienda aseguren y potencien todas las capacidades y aptitudes de los habitantes, y que la vejez sea una etapa tranquila y de descanso para todos. Un país que desarrolle la técnica, la ciencia y la economía para conquistar su Segunda Independencia y se redefina como protagonista de los cambios que necesitan los pueblos de nuestro continente.
  • Una organización que recoge desde el marxismo y la filosofía de la praxis las herramientas analíticas y teóricas para comprender el pasado y el presente de nuestro país y de nuestras luchas y así poder proyectarlas.
  • Una organización que reconoce todas las formas de lucha como garantía para enfrentar al enemigo de clase en cada etapa y lugar que se presente.
  • Una organización respetuosa y promotora por los valores de integración de toda la comunidad sin distinción de raza, género, nacionalidad, credo, orientación sexual o discapacidad física e intelectual.
  • Una organización que centrada en lo social se plantea como objetivo el pleno ejercicio de la soberanía nacional en condiciones de equidad, igualdad y justicia, para la realización política, económica, cultural, social y ecológica de todos los habitantes de Chile.
  • Una organización que demande el usufructo social de los recursos que ofrece nuestra geografía en base a la equidad distributiva, el respeto a la cultura y a la sustentabilidad ecológica entre seres humanos y medio ambiente. Defensora del derecho al agua, a la movilidad urbana y el transporte y a la organización social, por tanto que promueve el derecho a una vida saludable, en comunidad y en paz.
  • Una organización solidaria con todas las expresiones de luchas emancipadoras a nivel internacional y con un profundo sentido latinoamericanista.
  • Una organización consciente y continuadora de la historia de luchas del pueblo chileno, que mira al futuro desde la memoria política y que promueve el ejercicio de los Derechos Humanos en sus más amplias acepciones, reconociendo que las bases conceptuales y materiales del capitalismo neoliberal llevan implícitas la violación a dichos derechos básicos y a los de la justicia social, la libertad y libre determinación. La libertad económica en condiciones de desigualdad es la menos libre de las opciones de la sociedad, en tanto condena a las grandes mayorías a la pobreza y la marginalidad.
  • Una organización política que no pretende hablar en nombre del pueblo chileno, sino que está compuesta por parte importante de él, por tanto la concebimos indisolublemente ligada a la clase trabajadora y al mundo social en el que cada uno de sus militantes se desenvuelve, y por tanto, se nutre y toma fuerza real del trabajo que en cada sector, territorio o espacio de lucha diariamente desplegamos. Donde toda disputa política que se asuma debe estar en la perspectiva de fortalecer y enraizar aún más nuestras estructuras en el seno de las masas populares y trabajadoras, dar mayor amplitud a nuestros planteamientos y más presencia e incidencia a nuestra fuerza en los marcos de la reorganización del pueblo y la izquierda.
  • En el corto plazo nuestra Organización la hemos ido construyendo desde lo local y regional, pero apuntando a que en el mediano plazo se conecte y dialogue con la construcción de un Proyecto Político Nacional.
  • Por todos los antecedentes que han ido prefigurando la construcción de esta organización política, su edificación debe ser considerada como un PROCESO PAULATINO de crecimiento y complejidad.

IV. LA UNIDAD

Como Movimiento Político aspiramos a la más amplia unidad en la base social y en la disputa política con todas aquellas fuerzas que son contribuyentes al fortalecimiento de la lucha popular. Unidad que nos permita crecer en nuestra vinculación social y fortalecer nuestro proyecto político y el de la reorganización de la clase en general. Esto implica que concebimos una política de las alianzas integral y coherente entre el escenario nacional y nuestra presencia local incluídas todas sus particularidades , una política de alianzas con la flexibilidad necesaria para sumar, en cada lucha y disputa que se presente, la necesaria confianza y la coordinación con otros para ir aportando en una propuesta anti-neoliberal, nacional y popular.