NUESTRA FUERZA: PRINCIPIOS DE ORGANIZACIÓN

 

Entendemos la política como la expresión y mecanismo del enfrentamiento de las clases sociales por la disputa del poder, no es un problema exclusivamente de orden discursivo y retórico, sino que ante todo es un problema que se define por el ejercicio de la fuerza a través de la organización, la politización y la movilización efectiva de la sociedad civil en general y de las masas populares y trabajadoras en particular versus los dispositivos de los enemigos de clase.

Asimismo, y como el propósito general de nuestra construcción es volver a convertir al pueblo trabajador en un actor central y protagonista de la política nacional, debemos tener claro que necesitaremos dotarnos de un instrumento político firme, cohesionado y capacitado para desplegarse en diversas dinámicas y escenarios de la lucha. Donde la misión de organizar y polítizar es más importante que la de auto referenciarse a la hora de movilizar el descontento social. Por tanto, estamos ante la tarea de levantar nuestro Movimiento Político sobre pilares orgánicos sólidos. En la tarea de saber organizarnos, estará gran parte de la diferencia entre errar o vencer.

  • UNA ORGANIZACIÓN PARA IMPULSAR LA MOVILIZACION Y LA LUCHA

Hemos hecho un camino desde que tomamos la decisión de perseverar en la construcción de una fuerza militante destinada a hacer una contribución a las luchas sociales que apuntan al fin del sistema capitalista en el país y a la conquista de nuestra Segunda Independencia. Esta misma experiencia es la que ha dejado en evidencia la urgencia de resolver temas pendientes en el ámbito de la estructura orgánica que necesitamos para enfrentar los desafíos políticos del periodo. Por lo mismo, necesitamos una Organización que sea una herramienta para la inserción social y la incidencia política en todos los planos de la lucha, ya sea este directo, social, intelectual o institucional.

La organización que necesitamos debe ser bisagra entre dos mundos: El de la disputa de las ideas y el de las luchas sectoriales, de manera de promover la participación consciente y organizada del pueblo en la definición de una estrategia de acción que apunte a superar el sistema capitalista.

  • UNA ORGANIZACIÓN DEMOCRÁTICA

Nuestra organización debe ser capaz de discutir ampliamente la política y de movilizarse como un solo cuerpo en la acción. Debe contar con mecanismos que faciliten y promuevan la participación de sus militantes en la definición de su política, y a la vez garanticen su implementación por parte de toda la militancia.

Debe ser flexible para adecuar sus formas a la realidad en que se inserta y a la situación política del país.

Debe tener estructura nacional para llegar a los diversos sectores del pueblo y representar las distintas realidades regionales a lo largo de nuestra geografía.

  • UNA ORGANIZACIÓN CON VOCACIÓN REVOLUCIONARIA

Esta consistencia debe expresarse en una fuerza con vocación de masas, poder y unidad.

Vocación de Masas entendida como la tarea de movilizar, organizar y politizar a la mayoría social, y no sólo como la exclusiva tarea de penetrar en la opinión pública y de llegar a la mayor cantidad de gente posible mediante una “novedosa oferta discursiva”.

Vocación de Poder como la tarea de construir una correlación de fuerzas en el seno de la clase trabajadora y el pueblo con la capacidad de elaborar un proyecto político, implementarlo, ejercerlo y defenderlo ante sus enemigos históricos y circunstanciales.

Vocación de Unidad asumida como las articulaciones de acuerdo a los objetivos, a la fuerza y a la acción en la base, y –por tanto– con cierta flexibilidad, dependiendo del territorio o los espacios políticos y sociales en los cuales estamos insertos, asumiendo que la derrota de nuestros enemigo de clase será posible solo con la unidad total y absoluta de todo el pueblo trabajador chileno y las capas medias y por tanto, de sus principales vanguardias o representaciones políticas.

Un instrumento político que, al reconocer la perspectiva socialista y de clase, asume que una lucha con ese horizonte pasa por distintas intensidades y que muchas veces desborda los marcos formales y legales de la institucionalidad actual.

  • UNA ORGANIZACIÓN QUE SE ESTRUCTURA Y SE COORDINA PARA LA ACCIÓN

Nuestra organización debe aspirar a tener expresión orgánica en los distintos centros de trabajo, centros juveniles, centros estudiantiles, poblaciones y territorios, expresiones de luchas trasversales, etc.

Esto significa visualizar nuestra orgánica en dos ámbitos complementarios:

1. Estructuras Orgánicas para el Trabajo Interno: Entendidos como los espacios internos básicos de nuestra Organización que sirven para el desarrollo y extensión de nuestro movimiento, tanto para las tareas políticas generales como para dar respaldo y apoyo a cada militante en los distintos frentes de trabajo.

En este sentido, debemos crear organismos de base por comuna o por zona en aquellos casos en que nuestra actividad se encuentre más diversificada. Paralelamente, debemos levantar organismos de coordinación y dirección regional en aquellas zonas donde tengamos presencia y una instancia de coordinación y dirección nacional que permita dar direccionalidad y conducción general y así vincular y potenciar nuestras acciones en el territorio país.

Finalmente, y con la finalidad de contribuir a fortalecer la discusión política, la unidad de acción y el sentido de cuerpo y pertenencia con nuestro Movimiento, se contará con espacios de debate y discusión transversal, como lo serán Ampliados Locales; Regionales y/o Nacionales, según se estime el caso

2. Estructuras para el Trabajo Político-Social: Espacios de diseño y direccionalidad política que nos permiten aumentar nuestra fuerza propia, a la vez de ir incidiendo en el desarrollo político y social del país. Por ahora son cuatro:

  • Frente Sindical: Desarrollar líneas de trabajo y apoyar las actividades y desafíos de los militantes presentes en organizaciones sindicales, laborales y/o sectoriales.
  • Frente Juvenil: Desarrollar fuerza propia en el ámbito juvenil/estudiantil y ponerla en relación general con todos los frentes de trabajo.
  • Frente Territorial: Desarrollar líneas de trabajo y articulación entre espacios y actividades que abarquen el área poblacional como determinados espacios geográficos en función de ciertas temáticas, demandas y/o conflictos.
  • Frente Cultural: Desarrollar una elaboración y articulación particular entre los distintos aspectos de la creación artística y de las dinámicas sociales y populares que van generando prácticas y tradiciones que reimpulsan y reforzarían un proyecto político de clase.

Cada uno de estos Frentes conformará sus propias orgánicas, cargos y responsabilidades, sobre todo las instancias de elaboración y diseño, y las de direccionalidad nacional y regional.

  • PRINCIPIOS ORGÁNICOS DE NUESTRA ORGANIZACIÓN
  • Carácter partidario del Movimiento y carácter militante de cada miembro que participa activamente en él. Es decir, que cada miembro tiene derecho a participar de las definiciones políticas en las instancias que se generen, pero también tendrá deberes que cumplir respecto a dichas definiciones acordadas.
  • Centralismo Democrático para desarrollar el debate, acordar las definiciones y decisiones políticas y fortalecer la unidad de cuerpo y de acción en cada instancia interna y de despliegue del trabajo político-social.
  • Dirección Colectiva para despersonalizar y desconcentrar el poder en las definiciones y decisiones internas.
  • Crítica y Autocrítica como práctica de mejoramiento constante y fraterno en nuestro desarrollo político, ideológico y orgánico.
  • Formación y Autoformación permanente para mejorar individual y colectivamente la vida militante y partidaria.
  • Disciplina Consciente como ejercicio básico de la labor militante, que asume las responsabilidades y los compromisos de acuerdo a los principios éticos y de respeto de nuestra construcción política revolucionaria socialista, tanto en los planos individuales como colectivos.
  • Flexibilidad y Creatividad Organizativa para desarrollar y alcanzar los objetivos propuestos.
  • Participación regular, efectiva de cada militante y no solamente declarativa en instancias de elaboración, diseño y/o debate interno. Por tanto cada militante debe estar participando o vinculado a un Frente de Masas y/o Equipo de Trabajo que le dé respaldo, promoviendo así que ningún militante esté desapegado de la realidad político-social.
  • Evaluación y Control permanente de la gestión y las definiciones políticas acordadas, así como también del resguardo de una convivencia interna acorde al respeto y la no discriminación de cada militante.