Sobre nuestra apuesta política parlamentaria

Por Equipo Ejecutivo Nacional |

El proceso electoral en curso definirá lo que resta de la agenda política del año 2017. En este contexto es necesario reforzar algunas ideas y planteamientos que nuestro movimiento definiera en su Encuentro Nacional y en las diversas instancias de la Mesa Política Nacional.

Es preciso señalar que el objetivo que dirige los esfuerzos colectivos de nuestro movimiento es la construcción de un proyecto político estratégico del Pueblo Trabajador, en tanto lo reivindicamos como sujeto fundamental para la realización de las transformaciones que requiere nuestro país ante la desigualdad, atraso económico y miseria social y cultural a la que nos han sometido agentes económicos nacionales y extranjeros.

Lo anterior nos otorga una lectura propia del actual escenario político electoral.

Si bien compartimos la preocupación y la urgencia por constituir una tercera fuerza que busque cambiar la actual correlación de fuerzas del sistema político, no estamos de acuerdo en que esta construcción se haga desde arriba, en reemplazo del propio movimiento social y sin el protagonismo del pueblo trabajador y de amplias capas de la población y la sociedad civil. Así mismo, no compartimos la mirada catastrofista de una supuesta encrucijada en el actual escenario político ante una posible “restauración” o “cambio” del modelo. Desde hace algunos años, asistimos a un paulatino repliegue del movimiento social, que en paralelo ha ido reordenando el tablero político con nuevos y renovados conglomerados, todos ellos sin mayores claridades, precisiones o apuestas decisivas que reflejen un momento supuestamente cúlmine en la historia del país.

Por lo anterior, tampoco compartimos la hipótesis de que el actual escenario electoral abriría las posibilidades de la irrupción de un nuevo fenómeno político de masas y antineoliberal. A nuestro entender, lo anterior corresponde a las legítimas aspiraciones políticas de las capas medias y segmentos formados principalmente al calor del ciclo de movilizaciones estudiantiles universitarias en años anteriores, mas no aún del pueblo trabajador del país que sigue desarrollando sus actividades en precarias condiciones laborales y organizativas.

Sabemos que nuestro proyecto se implementará y desarrollará en un periodo más prolongado y que requiere el mayor de los compromisos, lealtades y disciplina. Sin embargo, nuestro Encuentro Nacional decidió en abril de 2017 dos asuntos importantes relativos a la presente coyuntura electoral:

En primer lugar, y pese a varias invitaciones, hemos definido no ser parte del conglomerado Frente Amplio, al no proyectar ni representar aún con certezas nuestras aspiraciones de construcción de alternativa política y social, ni ubicarse en las coordenadas reales y discursivas en las que se ubican las bases sociales estratégicas de nuestro movimiento. Lo anterior en ningún caso desestima la posibilidad de trabajar en conjunto con las fuerzas o compañeras/os que componen dicho conglomerado, sino que viene a reforzar el hecho de que los sectores que luchan contra el neoliberalismo, dentro del cual nos encontramos, es mucho más amplio y transversal que un conglomerado electoral.

En segundo lugar, desechando toda opción que nos arrastre a ser meros espectadores de la coyuntura, asumimos y respaldamos la candidatura parlamentaria de nuestra compañera Mabel Zúñiga Valencia, Presidenta Regional Valparaíso de la ANEF y destacada luchadora social, a partir de la constitución de un Comando Social Independiente, utilizando para ello un cupo ofrecido por los partidos del Frente Amplio, como herramienta instrumental, circunstancial y acotada al Distrito 7, Quinta Región Costa.

Disputaremos esta elección parlamentaria resueltos a obtener una victoria, con un triple propósito.

En primer término, para politizar al movimiento de trabajadores, visibilizando sus demandas, articulando sus fuerzas dispersas para así fortalecer el movimiento sindical como columna vertebral de las movilizaciones sociales que se desarrollan en el país.

En segundo término, y al igual como lo realizara Luis Emilio Recabarren, Carmen Lazo, Mireya Baltra y un sinnúmero de parlamentarios comprometidos con el pueblo trabajador en la historia del país, utilizaremos la tribuna parlamentaria para orientar el descontento del pueblo y los trabajadores hacia los verdaderos enemigos de Chile.

Y en tercer término, para fortalecer nuestro proyecto, en tanto se constituye como fuerza política que resguarda y proyecta los intereses de la clase trabajadora en los diversos escenarios y las respectivas formas de lucha que estos imponen.

Lamentamos que, hasta la fecha, al interior del Frente Amplio haya primado un debate basado en la rencilla por cupos parlamentarios y cuotas de poder, demostrándonos con ello que las organizaciones y liderazgos que, de lado y lado integran dicha coalición, no han estado a la altura de una disputa seria, siendo los defensores del neoliberalismo, tanto la “Nueva Mayoría” como “Chile Vamos” quienes se han visto favorecidos con esta controversia. Al mismo tiempo lamentamos que estas operaciones políticas, antes que los espacios locales de discusión, utilicen sistemáticamente al diario La Segunda como el principal medio para informar o enviarse recados entre sus dirigentes, mismo oscuro órgano que ayer difamara y traficara información con la desaparición y asesinatos de nuestros hermanos de lucha. Consideramos que esta práctica es una pésima señal para la militancia de base que, con entusiasmo, construye comprometidamente este proyecto político.

Compañeros, debemos seguir avanzando, creando sindicatos, obteniendo mejores negociaciones colectivas, educándonos políticamente junto a las y los trabajadores y la juventud, fortaleciendo la organización y mejorando la calidad de vida en nuestras poblaciones y campamentos, articulando la solidaridad en nuestros barrios y ofreciéndole un camino nuevo a la juventud, acechada por el narcotráfico y la delincuencia. Debemos prepararnos para los escenarios que se avecinan, siempre bajo una ética estricta de compromiso, lealtad y respeto profundo al pueblo del que somos parte.

En nuestro contexto interno de agrupamiento, implementación y articulación inicial, cada tarea resulta vital a la hora de proyectar nuestra organización. Sepamos cumplir con el mandato de nuestro Encuentro Nacional y abramos el camino para que, de una vez por todas, el Pueblo Trabajador Chileno vuelva a ser protagonista de su propio destino.

¡Tú sabes que podemos!
Equipo Ejecutivo Nacional
Movimiento Dignidad Popular
29 de agosto de 2017