Ante el intento de asesinato de Nicolás Maduro

Por Movimiento Dignidad Popular |

Solo hace tres meses atrás, nuestra organización expresaba su más irrestricto apoyo al proceso bolivariano que se desarrolla en Venezuela. Hoy, a raíz de intento de asesinato del compañero presidente Nicolás Maduro, debemos nuevamente elevar nuestra voz, en apoyo al heroico pueblo de Bolívar.

Con este atentado, el enemigo de clase ha expresado su verdadero rostro: lo que no logra ganar en las urnas, ni en las calles, busca obtenerlo a través de uno de sus recursos usuales: el asesinato.

Esto no es una sorpresa: nadie debe llamarse a engaño. Ya lo decía Ernesto Che Guevara: «en una revolución se triunfa o se muere (si es verdadera)». Ese es destino de los revolucionarios.

Al resto de los hombres y mujeres conscientes del continente, solo nos resta estar alertas, atentos y dispuestos a ponernos al servicio de la revolución bolivariana, en las formas que ella disponga, en atención a sus necesidades y requerimientos. La lucha de los pueblos latinoamericanos por su liberación tienen, por cierto, especificidades nacionales, sin embargo, expresan todas ellas una sola lucha continental y reconocen en este enfrentamiento un enemigo principal: el imperialismo estadounidense.

Lo hemos visto con mucha claridad estos últimos años en América Latina: la lógica que inspiró los Documentos de Santa Fe sigue aún vigente; las guerras de baja intensidad son una realidad en todo el mundo, no reconocer esto, es pretender cerrar los ojos a la evidencia.

Con este acto, claramente la reacción capitalista ha demostrado su voluntad de pasar a un nivel superior del enfrentamiento: de aquí en adelante buscará a través del terrorismo imponer su voluntad a las grandes mayorías bolivarianas. Confiamos en que la revolución bolivariana sabrá defenderse, no solo de sus enemigos internos, sino también de quienes lo agreden y acosan desde el exterior.

Lo ocurrido reviste suma gravedad, y las organizaciones de izquierda no pueden guardar silencio, ni matizar sus respuestas: se está con la revolución bolivariana o se está en contra de ella. Hoy, más que nunca, el internacionalismo proletario, que ha sido uno de los orgullos de la historia de los pobres a lo largo y ancho del mundo, debe activarse y hacerle saber, tanto al imperio como a sus títeres, que Venezuela no está sola.

 

¡Por la revolución bolivariana, todos los revolucionarios un paso al frente!

¡Viva el pueblo venezolano!