¡Basta!

Por Movimiento Dignidad Popular |

El asesinato de Francisca Sandoval es la gota que rebalsa el vaso de la crisis del sistema de Seguridad Pública en general, y de Carabineros en particular. El abuso y la corrupción han sido una continuidad desde la Dictadura Cívico-Militar y hoy, pese a la revuelta y la emergencia de un Gobierno “Progresista”, podemos constatar inclusive nuevos problemas.

En lo que refiere a la policía, la crítica ya no puede acotarse a su Doctrina antidemocrática, a su corrupción, a su insubordinación respecto del poder civil, a los países desde donde se consigna la formación y los pertrechos, al sesgo clasista y político de donde se aplica la fuerza y donde no. La asociación con el narcotráfico y con grupos civiles armados -recuérdese Capitalismo Revolucionario en la revuelta- ha escalado, a nivel comercial y operativo. Su plana mayor es una amenaza para las naciones de Chile.

Hoy, y no mañana, hay que acabar con esa crisis. La noción de esperar a la nueva Constitución para ‘hacer algo’ solo podría esconder falta de voluntad o de sentido de realidad. Es con estos hechos que se debe medir si estamos frente a un Gobierno “de nuevo tipo” o si lisa y llanamente es más de lo mismo. Lo mínimo que se puede exigir es la persecución enérgica de los culpables institucionales y extra-institucionales, la destitución del Director de Carabineros y un esbozo de reforma integral que presentarle al país. Si esos mínimos no se cumplen, podremos concluir que aún hay un largo trabajo que hacer para terminar con las sombras de los “30 años” post-dictatoriales y por conquistar un Gobierno dispuesto a empujar, y no a obstaculizar, esa tarea.

¡Basta!
¡Justicia para Francisca!